El control de calidad es un componente fundamental en la producción de lubricantes. Desde los ensayos de las materias primas entrantes hasta el análisis del producto terminado, los fabricantes establecen múltiples puntos de control a lo largo de todo el proceso de producción. La medición de la viscosidad, los ensayos del punto de inflamación y las pruebas con simulador de arranque en frío se encuentran entre los procedimientos estándar utilizados para verificar las especificaciones del producto. Un control de calidad constante contribuye a garantizar que cada lote cumpla con los estándares de rendimiento esperados.